Vibro con lo que hago y creo en lo que siento

Soy comunicadora de ideas, impulsora de proyectos y conectora de personas.

Por eso ayudo a negocios con propósito a conectar sus marcas con más clientes para impulsar un consumo más responsable.

Hola, soy Ruth!

Ayudo a transformar y comunicar marcas que se sienten comprometidas con el nuevo mundo, para llegar a más clientes de una forma orgánica y ética. Así es como contribuyo a fomentar un consumo más responsable y sostenible en todos los sectores posibles.

Para ello, utilizo mi personal caja de herramientas, con la que fusiono técnicas de marketing y de desarrollo personal.

Si estás conectado con los pilares de mi proyecto, te va a gustar leer estas afirmaciones:

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Trabajo para empresarios y emprendedores valientes que no se conforman con hacer las cosas ‘como siempre se han hecho’. ​

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Creo que la nueva forma de entender el mundo de las marcas pasa por asumir que el crecimiento personal es la base del consumo consciente.​

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Tus valores, tu misión y tu propósito son el alma y el motor de tu marca y de tu empresa. ​Si no trabajas desde estas bases, no estarás construyendo una marca desde tu verdadera esencia.​

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Si tienes un negocio pero no te conoces a ti mismo, no podrás conocer ni comprender a tus clientes.

Algo de mi historia

Después de 20 años dirigiendo campañas de publicidad y comunicación para muchas empresas, la vida encontró una curiosa forma de darme la oportunidad de poner voz propia al mundo del consumo y las marcas.

Voy a contarte de forma breve mi historia personal para que sepas cuál ha sido mi camino de aprendizaje y emprendimiento hasta aquí. ​

Como probablemente ya habrás experimentado alguna vez, las oportunidades – especialmente las más buenas – suelen venir precedidas de auténticos batacazos. Mi caso, obviamente, no es una excepción. Así que sigue leyendo si quieres saber cómo me ocurrió.

Una vida en piloto automático

Antes de los 20 cuenta que vivía simplemente fuera de la realidad…

Entre los 20 y los 35 (años), mi vida transcurrió de forma más o menos exitosa en lo profesional y con algunos altibajos personales, que me tomaba como algo normal, a lo que estaba acostumbrada. En general, podríamos decir que me sentía bastante satisfecha, aunque tenía la mala costumbre de sufrir por amor. Qué le íbamos a hacer si tenía mala suerte con las relaciones.

La inconsciencia me gobernaba y el piloto automático era mi programa de ruta. Era lo normal, porque el software ‘consigue una vida perfecta’ me venía de serie.

Eran años en los que solía vivir enfocada en el futuro y me perdía lo bueno del presente en muchos momentos. Pero tampoco me había cuestionado nada más allá, así que no tenía la sensación de estar perdiéndome nada especial.

En aquellos años, tenía una firme creencia: mi sueño era trabajar en una gran agencia de publicidad, crear una familia con un tipo guapo y listo, tener 2 hijos, una hipoteca, un perro y 30 días de vacaciones al año.

El pack completo de vida ideal que uno desea cuando vive en modo automático.

Renacer a los 40

A los 37 la vida me dio un primer buen revés. Tras varios cambios importantes y atravesar una fuerte crisis, aterricé en la cuarentena habiendo iniciado un camino en dirección desconocida gracias a la práctica del yoga, que me abrió las puertas a un mundo totalmente nuevo para mi.

2014 fue uno de mis mejores años, me sentía pletórica. Tenía un nuevo trabajo, me mudé a un apartamento mejor, adopté un perro precioso y al poco tiempo empecé una nueva relación de pareja! ¡Qué más se podía pedir!

Pues en mi caso, había una importante asignatura pendiente. Y justo cuando parecía que lo tenía casi todo para ser feliz, mi sueño, lo que había dado sentido y foco a mis 40 años de vida, se partió en mil pedazos: entendí que no iba a ser madre.

Y todo dejó de tener sentido.

Tú eres la respuesta

En aquel momento escuché en mi interior la gran pregunta que cambiaría por completo el rumbo de mi vida: Si no iba a ser madre, ¿para qué había yo venido al mundo?

A partir de aquí, una fuerte crisis personal me llevó a adentrarme en el camino del autoconocimiento, buscando respuestas a preguntas profundas que me asaltaban por primera vez.​ Y en el desarrollo personal, el yoga y la meditación, las encontré.

Así que lentamente y tras mucho trabajo y aprendizaje -que nunca termina-, todo empezó a encajar. Fue entonces cuando comencé a vivir desde un lugar mucho más verdadero: YO misma.​

La experiencia fue tan transformadora, que me impulsó a formarme con un Master en Desarrollo Personal, en Liderazgo y como Coach Personal.

Mi misión y propósito

Así fue como empecé a explorar y a experimentar la conexión con el verdadero sentido y propósito de mi vida.​

Ahora lo tengo claro: mi misión actual es poner voz propia a la creación y la comunicación de marcas conscientes, integrando mi experiencia profesional del pasado con el desarrollo personal, con las herramientas que me han ayudado a encontrar mi propio camino.​

El éxito no es otra cosa que ser tú mismo. 

Una de mis fortalezas es saber transmitir emociones y mensajes con palabras o con imágenes, poniendo pasión. ​ Digo yo que para algo aprendí a hablar antes que a caminar…

Así que podríamos decir que esta es la fórmula que aplico de forma innata en la Vida para sentirme con éxito:

(Pasión + Talento) x Acción = ​Aprendizaje + Experiencia​

Si tienes un negocio o una marca personal y como yo, le metes pasión a la vida, conoces tus talentos, te dispones a pasar a la acción y entiendes que esto va de aprender y acumular experiencia para evolucionar, me encantará conocerte.

Si crees que existe una forma de consumir y de vender más respetuosa, responsable y amorosa, empieza ahora a transformar tu marca y tu comunicación.

Puedes hacer muchas cosas o puedes explorar mis servicios y programas aquí.